Con cuarenta años recién cumplidos, Rebeca, una mujer encogida por el miedo, se traslada a Ocata con su familia. Busca tocar tierra, dejar atrás un séptimo piso en Barcelona que se había convertido en una trampa mental. Pero el cambio no trae la calma esperada.
Pronto conoce a los vecinos de la casa de enfrente: Camila, que parece esconder algo; Gregori, que pasa las noches fumando en la azotea; y su hija Flora, que todavía no habla. Poco a poco, la relación entre ambas familias se enrarece y los miedos de Rebeca adoptan formas nuevas, cada vez más ligadas a la geografía del pueblo, a la magia de sus espacios sombríos y a sus habitantes, vivos y muertos. La angustia y el redescubrimiento del deseo la conducen por un trayecto que oscila entre la sospecha y la paranoia.
'Que mueran los hijos de los demá's narra una metamorfosis: la de una mujer que comienza siendo frágil y termina desafiando sus propios límites. En el cruce entre lo psicológico y lo mítico, Roser Cabré-Verdiell explora la institución familiar y cuestiona las certezas que sostienen la vida cotidiana, hasta adentrarse en la culpa y en ese deseo incómodo de que la desgracia siempre ocurra en otra casa. Con una prosa magnética, entre el conjuro y la invocación, esta novela afianza a Roser Cabré-Verdiell como una voz original e indispensable dentro de la literatura catalana actual.