La razones que mueven a la caza, según don Pero, son dos principalmente: sin ocupación digna, el ocio y la tristeza se apoderan del cuerpo y el alma de los reyes, príncipes y grandes señores, y por ende se producen dolencias, se comenten ciertos pecados y se cae en la desesperación, por lo que vienen grandes daños. Estas razones son similares -aunque con personalidad propia dentro de la misma idea- a las de la Partida II, Titulo V, Ley XX, Cómo el Rey debe ser mañoso en Cazar y parecen proceder de ella. (...)El libro de don Pero López de Ayala es el más completo hasta su tiempo y se había escrito sobre el tema.
Estudio preliminar.
Cristus adsit nobis gratía.
Prólogo.
I.-De las aves que son llamadas de rapiña, así como azores, halcones y gavilanes, esmeroones y alcotanes.
II.-De los plumajes de los halcones y primeramente del halcón neblí.
III.-Del halcón baharí y taragote.
IV.- Del halcón gerifalte.
V.-Del halcón sacre.
VI.-Del halcón borní.
VII.-Del halcón alfaneque.
VIII.-Cómo se debe regir y alimentar el halcón neblí y ciertas reglas prácticas para ello.
IX.-Cómo se debe limpiar al halcón del piojo.
X.-Cómo se debe purgar el halcón del agua común que no es vidriada.
XI.-Cómo se debe purgar el halcón del agua vidriada.
XII.-De la purga común para purgar al halcón del cuerpo.
XIII.-Del halcón que deseca.
XIV.-Del halcón que está atemorizado.
XV.-Del halcón que tiene güérmeces.
XVI.-Del halcón al que le remanece el papo.
XVII.-Del halcón que tiene el papo lleno de viento.
XVIII.-Del halcón que tiene plumadas viejas.
XIX.-Del halcón que tiene hinchado el buche.
XX.-Del halcón que tiene lombrices.
XXI.-Del halcón que tiene filandras o filomeras.
XXII.-Del halcón que tiene piedra.
XXIII.-De la úlcera que se hace en la llaga del halcón.
XXIV.-De la comezón que tiene el halcón en las plumas, por la cual se las come y se las arranca.
XXV.-Del halcón que se le cae la uña.
XXVI.-Del halcón que tiene clavos en los pies.
XXVII.-Del halcón quien se le hinchan los pies o le arden.
XXVIII.-Del halcón que se le quiebra la pierna.
XXIX.-Del halcón que se le quiebra el ala.
XXX.-Del halcón que se le quiebra el ojo.
XXXI.-Del halcón que tiene hidropesía o hinchazón en el vientre.
XXXII.-Del halcón que se vuelve y tiene el papo y las tripas frías.
XXXIII.-De los halcones que son heridos por aves.
XXXIV.-De la herida del halcón.
XXXV.-De la abatidura de halcón.
XXXVI.-Del halcón que tiene las tripas fuera.
XXXVII.-Del halcón que tiene las quijadas torcidas.
XXXVIII.-Cómo deber hacer la muda a tu halcón.
XXXIX.-De algunos halcones que no quieren mudar, y como harás para que tu halcón mude muy aprisa.
XL.-Cómo harás después que tu halcón hubiere mudado.
XLI.-De los azores.
XLIII.-De los gavilanes.
XLIII.-De los esmerejones.
XLIV.-De los alcotanes.
XLV.-Del paso de las aves.
XLVI.-De cómo se deben injerir las plumas quebradas.
XLVII.-De cuáles cosas y medicinas debe andar apercibido el cazador y traer consigo para sus aves.
Vocabulario.