Para ganarse a su tripulación, que recela de él a causa de su inexperiencia, el joven capitán decide hacer la primera guardia nocturna. Durante esa noche, estando solo en cubierta, ve una figura medio desnuda que se aferra a una escalerilla de cuerda y se apresura a salvar a ese desconocido, que le cuenta que es un fugitivo de otro barco, acusado de matar a un oficial en circunstancias controvertidas. El capitán ve en él a un doble de sí mismo, prácticamente su reflejo, porque se parecen físicamente y tienen experiencias parecidas. Por eso decide ocultarlo en su camarote. ¿Pero cuántas horas podrá mantener ante una tripulación suspicaz la farsa de que ellos dos son una sola persona?
En este thriller trepidante, Conrad introduce una gran profundidad psicológica a la novela de suspense ambientada en el mar, un escenario tan inhóspito como claustrofóbico.