“La inteligencia sin elocuencia es impotencia, pero la elocuencia sin inteligencia es peor que el silencio”.
Neel Burton une filosofía y retórica para que tus ideas convenzan. Porque por más brillante que sea una idea, no vale si no se comunica; y la retórica —pese a su mala fama— es clave para lograr objetivos y frenar a los nuevos sofistas. Platón lo sabía: la verdad persuade más cuando va de la mano de la retórica.
“Pensar como Platón y hablar como Cicerón” parece dos libros en uno —pensar y hablar—, pero es más que eso: explora la relación estrecha, y a veces tirante, entre dos actividades profundamente humanas.
Platón afinó el pensamiento con preguntas que desarman falacias; Cicerón convirtió las buenas ideas en discursos que mueven a la acción. Este libro combina ambos mundos: te enseña a construir argumentos verdaderos y a presentarlos con claridad, emoción y estilo.