El libro comienza con un grillo cantando desde el cielo, al lado de las nubes y de la luna. Entre las nubes se asoma a la tierra y su canto se mueve por el aire para llegar hasta los oídos de las personas, que sueñan con su música. Ya abajo, en el parque, el grillo pierde a sus amigos (la luna y las nubes), pero en soledad entiende la fugacidad de la vida. “Como el cuerpo de las nubes y la luna”, se dice a sí mismo, “mi cuerpo es un sueño”.
El grillo es una historia sobre la música, los colores y los sueños. Un grillo toca su violín desde el cielo, al lado de las nubes y las estrellas, pero también en el parque, cerca del hogar de las personas. Su música es el flujo de la imaginación.
Contado entre ilustraciones maravillosas del artista mexicano Gabriel Pacheco, este libro —donde las estrellas tienen cuerpo y se transportan encima de peces que viven en el aire o en la tierra— introduce a las infancias a un espacio poético que subraya la importancia de los sueños e invita a pensar en la fugacidad de todo lo viviente.