John y Rae Ingram recorren el Pacífico a bordo de su velero durante su luna de miel, lejos del ruido del mundo y sin más horizonte que el mar abierto. La calma chicha y la soledad parecen parte del encanto del viaje… hasta que divisan un barco a la deriva. Desde él llega un único superviviente: un joven exhausto que asegura haber escapado de una tragedia.
Pero algo no encaja. A medida que se acercan al velero abandonado, los Ingram descubren indicios inquietantes y comprenden demasiado tarde que han introducido el peligro en su propio barco. Aislados en mitad del océano, sin ayuda posible y con el enemigo a bordo, la travesía se transforma en un juego mortal de engaños, persecuciones y pura supervivencia.
Con una prosa seca y una tensión implacable, Charles Williams construye uno de los grandes clásicos del suspense marítimo del siglo XX, una novela claustrofóbica a cielo abierto donde cada decisión puede ser la última.